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Celebración del Mes del Mar - Radioclub Manquehue |
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Nuestro amigo Sergio, antes de emprender viaje a Guatemala ( Es el país..El está bien de salud) y alrededores, me encomendó la honrosa misión de redactar un artículo que describa lo acontecido en nuestra reunión del sábado 24 recién pasado a Quinteros. Pues...que partimos en diferentes grupos y vehículos a reunirnos por el camino en el local “Los Hornitos”, en Llay-Llay. Durante el trayecto nos comunicábamos en VHF comprobando la propagación entre los accidentes del terreno. Frente a la comitiva XQ3SA, que se cree lolo, nos iba abriendo paso en su motocicleta que había sido reacondicionada y recauchada, para conseguir el mayor ruido posible por litro de gasolina. Desayuno en Los Hornitos.. Un lugar muy especial y pintoresco donde uno mismo cocina , se quema los dedos y se sirve...Si tienes suerte, puedes ocupar alguna olla abollada o un sartén con hollín genuino.. Finalmente llegamos a Quinteros... Pude comprobar que el poblado estaba casi lo mismo que cuando lo dejé hace como 60 años atrás ...me dieron algunas razones para explicar porqué no había progresado como otros balnearios... pero se me olvidaron ¡. |
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A continuación nos fuimos reuniendo los integrantes de la caravana y los que llegaban después, en la entrada del Club de Yates de Quinteros y paseamos una mirada panorámica en la bahía que teníamos al frente, poblada de toda clase de navíos desde pequeños botes para transportar personas y enseres desde tierra firme, remolcadores y barcazas, hasta los orgullosos yates, de diferente construcción y envergadura, todos meciéndose al compás del oleaje. Notamos también que cada uno tenia una ubicación definida con orden y propósito. Rápidamente, Guillermo y sus secuaces más próximos trasladaron los equipos y materiales de radio que llevaron desde Santiago, a la terraza del Club mientras el resto de nosotros reconocíamos las dependencias y dormitorios que nos estaban asignados. Posteriormente nos reunimos en la terraza para ayudar (eufemismo) a instalar las antenas y los equipos, los que finalmente quedaron sólidamente emplazados con alambritos, cordelitos y goma de mascar, listos para comenzar los trabajos de sintonía y modulación.. Entre estos, una poderosa antena yagi de tres elementos, un práctico dipolo para la banda de 40 metros y una imponente antena quad-cúbica, muy liviana, recientemente adquirida en la ultima convención de radioaficionados en los Estados Unidos. Fotografías y opiniones diversas. Luego empezaron las consabidas pruebas de Pfffffft...Pftttt Fuiiii...fuiiii... probando... probando y esas cosas. Contactos esporádicos con estaciones argentinas , chilenas y de otros países. Todo quedó preparado y listo y con la conciencia tranquila, nos dirigimos a los comedores del Club para disfrutar de un suculento almuerzo. Nos habremos reunidos como una veintena de voraces socios los que compartimos el sabor del almuerzo y la amistad. Más fotos. Luego del almuerzo, invitados por Rafael, nos dirigimos nuevamente al embarcadero. Alguien se le ocurrió preguntarle a Rafael cuál de los botes era el de su propiedad y en el que nos íbamos embarcar, siendo de inmediato degollado por CE3MAR y otros socios del Club de Yates. En adelante nos cuidamos mucho de referirnos solamente a los “yates” para no desmerecer este digno deporte náutico. Así fue que nos embarcamos en un “yate” a remos, que nos llevó al “yate” de Rafael que se mecía con las olas...Ya a esas alturas varios socios experimentaban la influencia del oleaje , tratando de sonreír y mostrando un color verdoso en el rostro. Los más osados, reconocimos todos los rincones del bo...”yate” maravillándonos de sus líneas marineras de su velamen y el manubrio (que sirve para manejarlo). Luego tomamos posición en cubierta y sin preocuparnos de recibir en el rostro el embate del agua salada y la brisa marina disfrutamos de un paseo inolvidable, sorteando los “yates” estacionados en la bahía... De pronto nuestro yate comenzó a describir extrañas trayectorias y aproximarse varias veces a los otros “yates” que nos rodeaban, en curso de colisión.... Despavoridos, temiendo lo peor buscamos la causa de tal comportamiento, para descubrir que Juanito GRG, que había “agarrado papa” , se había apoderado del manubrio y estaba manejando el “yate” con una total falta de prudencia y consideración, mientras entonaba cantos marineros de “ OHHH OHHH eel maaar y la botella de ron¡¡¡ Rápidamente lo redujimos y con el manubrio aun pegado en las manos lo retiramos de su peligrosa actuación... Así proseguimos la navegación hasta llegar otra vez al lugar de anclaje primitivo para abordar el “yate “ a remos, que nos llevó de vuelta al embarcadero y finalmente a poder sentir nuevamente la tierra firme bajo nuestros pies. Creo que los socios que no pudieron asistir a esta reunión habrán podido apreciar lo fidedigno de de este reportaje, que ha tenido por objeto participarles de las actividades que tuvieron lugar en esta ocasión. Para culminar las actividades del primer día, volvimos a reunirnos en la terraza del Club para proceder a establecer los contactos de radio con los operadores del “yate” Esmeralda, de la Armada de Chile, que, según fuentes generalmente bien informadas se encontraba navegando en algún lugar cerca de Isla de Pascua. Nuestros operadores iniciaron las llamadas en las frecuencias y bandas establecidas, en medio de un silencio expectante y se dio el “adelante...cambio”... Pero solo se obtuvo por respuesta los crujidos y ruidos de la estática... Se volvió a efectuar el llamado en varias ocasiones más,, con el mismo resultado. Nerviosamente, procedimos entonces a cambiar de frecuencias y bandas, lo que trajo aparejado un trabajo adicional, consistente en alargar físicamente la longitud del dipolo, con un método llamado “al ojímetro” , procedimiento en el participamos varios especialistas... pero siempre resultaba demasiado larga y había que acortar otro poco... Después de varios intentos se obtuvo un resultado satisfactorio de la onda estacionaria y se volvió a intentar desesperadamente, con los mismos resultados anteriores... Aunque, en esta ocasión algunos expertos juraban haber escuchado algunos gruñidos y ronquidos por respuesta, lo que hacía presumir que estábamos llamando en la hora de descanso de los operadores de la Armada... Alguien debió haber pedido asesoría a la Armada de Chile, porque de la nada, se materializó un grumete, vestido de grumete, quien empezó a dar instrucciones y explicaciones a nuestro personal... pero, definitivamente, el ansiado contacto no pudo establecerse, debiendo reprogramarse para el día siguiente. Entretanto una muchedumbre de gente perteneciente a los socios del Club de Yates, vivamente interesados en nuestros quehaceres, se había reunido alrededor de los equipos y antenas.. Especialmente muchos niños, que con los ojos desorbitados seguían las actividades de los operadores... Fue entonces que Juanito, CE3GRG, conciente de que una de nuestras obligaciones como radioaficionados era la de divulgar la ciencia de nuestro hobby, procedió a desplegar sus condiciones naturales pedagógicas, respondiendo la curiosidad de los niños... -Señor.... Como hacen para hablar con gente que está a mucha distancia de aquí? -Pues verán... Primero echamos las palabras en este tarrito llamado “micrófono y de ahí se van por este alambrito hasta este otro tarrito más grande, el transmisor,, que hace que la voz se vaya hasta el alambre que parece un tendedero de ropa, pero que no lo es, sino que se llama antena y el viento se las lleva hasta donde están las personas que las deben recibir en otro sistema similar... Los Ahhhh!!! y Ohhhhhh!!!! de admiración y los aplausos espontáneos por la clara exposición de Juanito seguramente lo hicieron sentir la satisfacción de dar a conocer a otros lo que tanto trabajo y dedicación le costó aprender... ....Y así se dio término a las actividades profesionales de este día, las que culminaron con otra igualmente agradable, organizada por nuestro Presidente y su equipo de Directores, consistente en devorar, masticar y engullir una opípara cena –parrillada cuyos ingredientes fueron traídos por los organizadores desde el mercado local para que todos pudiéramos disfrutar una vez más del calor del la amistad y el compañerismo profundamente arraigado en nuestro Radio Club Manquehue.... La noche transcurrió pacíficamente, solo interrumpida de vez en cuando por los estrepitosos ronquidos de los compañeros de habitación que nos tocaron . Al día siguiente debí regresar después del desayuno a Santiago, debido a que Sergio, que me proporcionaba el transporte, debía preparar su viaje fuera de Chile a primera hora del día siguiente.... Seguramente este relato será complementado posteriormente por aquellos que se quedaron en Quinteros para insistir en el comunicado con el “yate” Esmeralda y otros contactos programados para la ocasión. Con un abrazo a los amigos de BSQ se despide este reportero circunstancial Jaime Zavala, CE3 ECO |
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